Ciencia

Organizando células mediante campos magnéticos


¿Cómo se las arreglan en las clínicas de reproducción asistida para separar a los espermatozoides buenos de los defectuosos? Se trata de un ejemplo de lo más cercano (quién no conoce a parejas con problemas de este estilo) que nos sirve de excusa para adentrarnos en los laboratorios a conocer algunas de las técnicas que se utilizan.

Existen distintos mecanismos de separación de células, ampliamente utilizados en investigación, para separarlas y organizarlas de acorde a ciertas características físicas como forma, color, tamaño, etc. De esta manera, se puede realizar una selección correcta de las células que resulten de interés para una línea concreta de investigación y separarlas de la mezcla para su estudio.

El primer método que se desarrolló, y que aún es ampliamente utilizado, se basaba en la centrifugación del líquido que contenga las partículas de interés. Al aplicarles una fuerza centrífuga (que es aquella que experimenta una masa cuando gira en torno a un eje), se facilita la tarea de sedimentación de las partículas. De esta manera, se podía realizar la separación de las partículas de acorde a la velocidad de sedimentación de las mismas, la masa o la densidad que presentaran, por ejemplo.

Por otra parte, existen técnicas de separación que se basan en la etiquetación de proteínas características de un tipo de célula particular con el uso de biomarcadores. Esto se hace mediante un compuesto fluorescente, que hace visibles a las células de interés. Con la llamada “citometría de flujo”, que utiliza la luz láser para clasificar células en función de dichos biomarcadores, las células marcadas se alejan del resto de la muestra y quedan aisladas. De esta manera podemos también seleccionar las distintas células que resulten interesantes para su estudio.

bioindicadores fluorescencia

Pero una de las técnicas de separación que se encuentra en auge, se basa en la utilización de campos electromagnéticos. Al igual que en el caso anterior, en el que las células eran marcadas con un compuesto de carácter biológico, en este caso el marcado se realizará en forma de imantación. Cuando las células de interés quedan marcadas, bastaría con aplicarle adecuadamente la acción de distintos campos electromagnéticos y podremos seleccionarlas.

Una explicación muy sencilla del fenómeno sería imaginarnos un pequeño clip en el fondo de un vaso de agua. El clip sería el equivalente a las células marcadas que mencionábamos antes, y si quisiéramos sacarlo del agua bastaría con utilizar un imán mayor desde afuera para dirigirlo hacia la superficie y separarlo del fluido.

El siguiente vídeo muestra muy claramente cómo sería el proceso en el caso de la separación celular:

Los mecanismos de clasificación de células por activación magnética (magnetic activation cell sorting) son ideales cuando se trabaja con muestras delicadas como células madre, por ejemplo, ya que el procedimiento utilizado en la separación no produce daño alguno en la célula.

Volviendo a la cuestión inicial, cuando las clínicas de reproducción asistida reciben una muestra de semen a tratar, básicamente utilizan este tipo de procedimientos de separación magnética para distinguir y eliminar a los espermatozoides con el ADN fragmentado. Así, gracias a estos sencillos principios, logran extraer una muestra sana con la que poder realizar la fecundación artificial para, no sin algo de suerte, hacer felices a los futuros padres.

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