Electricidad

¿Cómo actuarías ante una electrocución?


Seguramente alguna vez te habrás llevado algún chispazo pequeñito. Un susto de esos desagradables que te hacen aprender qué se toca y qué no. A no ser, como les contaré luego, que seas como yo. Pero también es verdad que algunas personas no tienen la misma suerte. Y es que la electricidad no es un juego de niños ni de adultos y si realmente nos pilla una buena electrocución será solo cuestión de segundos que acabemos sin poder contarlo.

Primeros auxilios ante un choque eléctrico

Como vimos en este mismo blog, las consecuencias de los accidentes eléctricos pueden ser muy graves en algunos casos, y tener algunos conceptos claros puede serte de muchísima ayuda. Si en algún momento tienes la desagradable experiencia de presenciar un accidente de este tipo, sigue sin titubear los siguientes pasos:

  1. Mantén la mente fría. Cada segundo aumenta significativamente el peligro para la vida del accidentado. Necesitas actuar con seguridad y rapidez.
  2. Si conoces dónde están las protecciones eléctricas de la vivienda, acciónalas cuanto antes. Lo que tradicionalmente, y dicho con voz de madre, se conoce como: “¡Baja las palancas!
  3. Si no sabes dónde están o se encuentran muy alejadas, separa del contacto a la persona con algún material aislante. Nunca toques al accidentado directamente, porque entonces sufrirás las mismas consecuencias y tendrás que rezar para que un tercero sepa ayudarles a ambos. Lo mejor es separarlo con una barra aislante (una fregona de plástico, por ejemplo), o con la propia suela del zapato.
  4. De inmediato comprueba si tiene pulso y si respira.
  5. Llama rápidamente a los servicios de emergencias para que te indiquen cómo realizar los ejercicios de primeros auxilios y se desplacen con máxima urgencia al lugar.

Recordar esos sencillos pasos es esencial para cualquier persona. Muchas veces me imagino la impotencia que podría sentir si la vida de alguien dependiera de mí, y por desconocimiento solo pueda mirarle sin saber cómo actuar. Es mejor que tengamos bien claras esas cinco tonterías y así podamos actuar.

Casi que es mejor no sufrir una electrocución

Tal vez una experiencia como esa les anime una tarde aburrida, o les dé una interesante historia que contar a los nietos. Pero supongo que a estas alturas ya tienen más o menos claro que no compensa, ¿verdad?

Antes de llegar a este extremo se deben siempre extremar las precauciones para evitar que se produzca cualquier accidente. Mi deber es recomendarte que no manipules ningún elemento de la instalación eléctrica del hogar si no tienes conocimientos técnicos. Ni cables, ni dispositivos de protección, ni ná de ná. Pero siendo generoso voy a permitirte cambiar bombillas y enchufes siempre y cuando “bajes las palancas”, por favor. No siempre hay certeza de que la instalación eléctrica está bien hecha, y me sentiría muy solo si por cualquier tontería de estas ya no puedo disfrutar de tus comentarios en el blog.

Además, hay que prestar mucha atención a la hora de comprar nuestros electrodomésticos. Es importante que siempre nos aseguremos de que estén diseñados con doble aislamiento. Normalmente esto podemos observarlo en la placa de características, gracias a un símbolo como el que se muestra en la siguiente imagen. El doble aislamiento implica que entre la circuitería eléctrica del dispositivo y nuestra mano, habrá dos capas de material. De esta forma, si hubiese cualquier fuga en la capa interna nunca entraría en contacto con nosotros, sino que pasaría a tierra a través del conductor de protección.

Y el último consejo que les doy es que si aún no han caído en una historia de romance con la electricidad, intenten alejarla de sus carnes. Recuerdo un día lluvioso cuando tenía yo unos diez años, que volviendo del colegio me dio por apoyarme en el semáforo mientras esperaba a que se pusiera en verde. Apenas empecé a rozarlo ya sentí el pinchazo en mis dedos, y del salto que pegué hacia atrás asusté a la pobre señora que estaba a mi lado. Una persona normal habría pensado “nunca más toco eso”. A mí lo único que se me pasó por la cabeza fue: “no puede ser… ¿a ver otra vez?”.

Tal vez desde ese día me vino la pasión por la electricidad; quién sabe… Lo cierto es que la cara de aquella señora después de ver a un niño adicto a los chispazos no tiene precio en mi memoria.

Referencias:

  • NTP 400: Corriente eléctrica: efectos al atravesar el organismo humano. Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo.
  • Guía de diseño de instalaciones eléctricas. Capítulo F, protección contra descargas eléctricas. Schneider Electric.

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